Alimento y Salud

Es el aceite, extraído del fruto del olivo, alimento tradicional y habitual del hombre mediterráneo. Ya el desayuno romano consistía en pan con aceite y ajo, y desde siempre se repite la misma fórmula por todos los lugares de Andalucía.

Base de la denominada Dieta Mediterránea, tan recomendada para la salud por todos los científicos e investigadores. Imprescindible para los fritos y aderezos, y como base de gran número de guisos de la cocina española, una de las más apreciadas del mundo.

Aceite con propiedades curativas al que ya se aludía en el Antiguo Testamento refiriéndose a la purificación de los leprosos con aceite de oliva, lo recomendaba Hipócrates para curar la úlcera y también Plinio, que narra que un longevo alcanzó los cien años (la media de vida era entonces de 40-50 años), gracias al uso del zumo natural de la oliva. Los ingleses, han vendido siempre el aceite de oliva en las farmacias.

Su alto contenido en vitaminas E, A, D y K, favorece el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso periférico, le hace perfecto para la preparación de papillas y purés infantiles por su parecida composición con la leche materna, retrasa el envejecimiento celular y la descalcificación de los huesos, previene el cáncer de mama, ejerce efecto beneficioso sobre: gastritis hiperclorídica, úlcera gastroduodenal, estreñimiento crónico, sistema cardiovascular (disminuye los niveles de colesterol y es ideal en la lucha contra la arteriosclerosis). Su composición química equilibrada, unida a su cualidad de único aceite natural, lo convierte en el elemento más beneficioso para la salud.